Hace una década, tras la extinción de Luz y Fuerza del Centro, más de 44 mil trabajadores enfrentaron una reconfiguración de su vida laboral. De ese momento de incertidumbre emergió una de las iniciativas más significativas del cooperativismo moderno: la creación de la Cooperativa LF del Centro, una organización que hoy opera con una visión solidaria, sostenible y de propiedad colectiva.
Con sus unidades productivas que van desde la construcción y distribución de energía hasta telecomunicaciones y generación fotovoltaica, la cooperativa ha demostrado que las y los trabajadores pueden ser dueños de los medios de producción, generando empleos dignos, servicios de calidad y soluciones locales a problemas estructurales.
Su participación en proyectos de alumbrado público, tendido de fibra óptica, mantenimiento de redes eléctricas, e incluso la instalación de parques solares, la posiciona como un actor clave en la transición energética mexicana.
Además, resguarda y reutiliza infraestructura emblemática como la Presa Necaxa, con una capacidad de más de 200 MW, y preserva un valioso legado cultural como el mural “El Retrato de la Burguesía” de David Alfaro Siqueiros, símbolos vivos de la relación entre trabajo, historia y energía.
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sme resistencia cuernavaca: Cooperativa LF del Centro, Resistencia y autogestión obrera




